domingo, 27 de marzo de 2011

CÓMO SE LO PASA EL PROFE CON SU BLOG...

Y eso no es malo. Bien al contrario. Uno ha de entusiasmarse con su trabajo para poder luego transmitir ese entusiasmo a sus alumnos.
La duda que me asalta no tiene pues que ver con el ánimo que ponemos en nuestros materiales sino en quién o quiénes son realmente los destinatarios de los mismos. ¿Visitan realmente nuestros alumnos nuestros blogs, acceden a nuestras presentaciones en la red, realizan los ejercicios que les proponemos en los más variados formatos? Y si no es así, ¿a quiénes dirigimos realmente nuestro esfuerzo: a los padres, a las autoridades, o simplemente pretendemos compartir nuestros "juguetes" con otros compañeros 2.0 de los muchos que pueblan la red?
Expresándolo de otra manera: cuando en el contador de visitas de los blogs dedicados a los alumnos aparecen, por ejemplo, cien visitantes, ¿han sido cien estudiantes o han sido cien amigos-compañeros-curiosos-amantes de las TIC los que han paseado por nuestras entradas?
Dejando por sentado que tampoco es mal asunto que los profesores estemos al día de lo que otros compañeros 2.0 están trabajando, sería importante el controlar la utilización por parte de los alumnos de los recursos ofertados. Control acompañado de los estímulos necesarios en el caso de que comprobemos que la oferta realizada no encuentra la respuesta que esperábamos.
A este respecto habría que analizar entre otras cosas la adecuación de la propuesta a la situación del alumno (edad, competencias, intereses...) y el modo de presentación de la oferta (trabajo obligatorio, optativo, para ampliar o reforzar conocimientos...), sin olvidar el factor fundamental: la posibilidad de acceso a la red del alumnado al que se dirige el trabajo.

Imagen procedente del blog Nuevas tecnologías aplicadas a la educación

En resumen: debemos crear sistemas de evaluación de nuestros materiales que nos permitan conocer en qué medida conseguimos los objetivos propuestos y que nos ayuden a la hora de realizar aquellas modificaciones oportunas para conseguir que el alumno adquiera las competencias deseadas. Esa es, al fin y al cabo, nuestra meta y nuestra obligación como educadores.

2 comentarios:

  1. Esto mismo he pensado en muchas ocasiones después de "blogpasear".
    Un blog no es más que "continente", lo importante es su contenido, lo que muestra y cómo lo muestra...
    Este contenedor puede ser un mero tablón de anuncios, un escaparate de actividades 1.0 o puede ir más allá.
    Un beso Pedro, enhorabuena por el post y por el blog.

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  2. ¡Ojalá logremos ir más allá! Gracias, Estrella.

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