jueves, 7 de abril de 2011

MERIENDAS FAMILIARES Y PROFESORES 2.0

Como bien sabemos todos las meriendas familiares son un acto social que no por recurrente deja de tener sus peligros. ¿Dónde se está mejor que en compañía de los seres queridos...? Eso siempre y cuando no se hable de política, fútbol, educación y otra docena de temas que son de los que realmente nos apetece hablar cuando nos juntamos con otras personas.
Afortunadamente mi última merienda familiar no acabó mal ya que la conversación derivó hacia la utilización de las nuevas tecnologías en las aulas. Cada uno contó su experiencia o la de sus hijos con pizarras digitales, blogs, proyectos colaborativos y demás ejemplos del desembarco de las TIC en el desarrollo cotidiano del proceso de enseñanza-aprendizaje.
De lo dicho aquella tarde quiero reflexionar lo comentado por uno de los presentes. Su hijo es alumno de uno de los más destacados "profesores 2.0", autor de blogs, promotor de proyectos, de premiada trayectoria..., vamos, aquel que todas las "profesoras 2.0" querrían como profesor de sus vástagos. Y sin embargo esta persona se quejaba de docente tan destacado con un argumento tan sencillo como rotundo: los alumnos están todo el día haciendo videos, blogs y demás, pero luego son evaluados de unos contenidos que nada tienen que ver con dichas actividades.
Surge así otro factor a tener muy en cuenta al tratar de las TIC y su implicación en la enseñanza: ¿son un medio más de procurar el acceso a los contenidos de nuestros alumnos o son un entretenimiento que ni tiene nada que ver con el temario a impartir ni va a ser evaluado en modo alguno?
Recordemos lo que a menudo ha ocurrido con actividades planteadas al margen del currículo: alumnos obligados a perder un trimestre entero preparando una obra de teatro que luego suspendían la evaluación por no saber analizar oraciones subordinadas, oraciones que no se les explicaron para estudiar dicha obra.
Sigamos pues con nuestros blogs, vídeos y cualesquiera aplicaciones de las nuevas tecnologías al proceso de enseñanza, pero no olvidemos que es necesario buscar el modo en que la implicación de los alumnos en dichas actividades ha de ser evaluada.

Imagen tomada de la web del IESO Encomienda de Santiago (Socovos, Albacete)

2 comentarios:

  1. ¿Y si en vez de "buscar el modo en que la implicación de los alumnos en dichas actividades ha de ser evaluada" las actividdes con las que evaluamos son congruentres con las actividades de aprendizaje? (ProfeChef)

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  2. Es a eso a lo que me quería referir: no podemos estar pidiendo unas actividades a los alumnos y luego evaluarlos de otras. Y esto no es únicamente aplicable a las nuevas tecnologías. La misma situación puede darse preparando obras de teatro, montando semanas medievales o científicas, etc.

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